Mi testimonio del primer parcial
Enlace al cuestionario: https://goo.gl/forms/KFiI00mGnnBhDZl63
He invertido mucho más tiempo del que tenía pensado dedicar a esta clase. Los resultados aún son algo confusos, tal vez por la incertidumbre de cómo puede evolucionar el curso.
Para mí el reto principal era regresar a estas clases después de un año nómada (Madrid, Puebla y Monterrey) que he dedicado más a la investigación, a la formación docente y a proyectos de innovación. Un año en que dejé fundamentalmente de ser "profe". Por eso, volver al aula ha sido extraño, como quien regresa a su hogar para descubrir que ni el hogar ni tú ya sois los mismos.
Este grupo, además, no es sencillo. Por una parte, han respondido bien a la carga de trabajo y a la manera en que intento sacarlos de su zona de confort. En sus entradas en los blogs se nota mucho el avance (ya apoyan sus opiniones en mejores datos y fuentes, organizan mejor las ideas, echan menos choro, cuidan más su escritura). En sus presentaciones orales se ha visto cómo muchos están sintiéndose más cómodos y seguros ante el público o la cámara, más "profesionales". Y lo mejor, creo, han sido los videos, que han elaborado en una semana muy complicada de exámenes y con compañeros con los que no se habían relacionado mucho. Y los frutos están ahí.
Innovación social
Líderes del mañana
Carros del mañana
Por otra, el ambiente de clase es muy ruidoso y distraído y no saca lo mejor de mí como profesor. Hay muchos subgrupos que tejen su burbuja. Y se nota a leguas que para algunos de ellos la materia no deja de ser "de tronco común", o sea, algo que no sienten relevante para su formación (¡¡¡cuando la materia consiste en que investiguen sobre su propia carrera y aprendan a comunicar ese conocimiento!!!). En las clases, bastantes veces, me he sentido remando contra corriente.
Y sin embargo es un grupo al que le tengo especial afecto, no sé muy bien por qué. Tal vez, precisamente, porque no está resultando sencillo y a yo soy adicto a los retos. O tal vez porque veo realmente cómo algunos, muchos, están descubriendo cosas valiosas y no hay mayor satisfacción que esa para un profesor. O porque, por debajo de esa máscara de alumnos, empiezo a sentirles como personas llenas de ganas, de despertares. Eso son tal vez los mejores aprendizajes... los que se logran con esfuerzo, los que nos ensucian de barro las manos, los que brotan del roce, del caos.
En fin... estoy aprendiendo mucho de esta experiencia y siento que lo mejor, aún, está por suceder.
He invertido mucho más tiempo del que tenía pensado dedicar a esta clase. Los resultados aún son algo confusos, tal vez por la incertidumbre de cómo puede evolucionar el curso.
Hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora y ahora es el momento de cumplir las promesas que nos hicimos. Porque ayer no lo hicimos. Porque mañana es tarde. (Antonio Machado)
Para mí el reto principal era regresar a estas clases después de un año nómada (Madrid, Puebla y Monterrey) que he dedicado más a la investigación, a la formación docente y a proyectos de innovación. Un año en que dejé fundamentalmente de ser "profe". Por eso, volver al aula ha sido extraño, como quien regresa a su hogar para descubrir que ni el hogar ni tú ya sois los mismos.
Este grupo, además, no es sencillo. Por una parte, han respondido bien a la carga de trabajo y a la manera en que intento sacarlos de su zona de confort. En sus entradas en los blogs se nota mucho el avance (ya apoyan sus opiniones en mejores datos y fuentes, organizan mejor las ideas, echan menos choro, cuidan más su escritura). En sus presentaciones orales se ha visto cómo muchos están sintiéndose más cómodos y seguros ante el público o la cámara, más "profesionales". Y lo mejor, creo, han sido los videos, que han elaborado en una semana muy complicada de exámenes y con compañeros con los que no se habían relacionado mucho. Y los frutos están ahí.
Líderes del mañana
Carros del mañana
Por otra, el ambiente de clase es muy ruidoso y distraído y no saca lo mejor de mí como profesor. Hay muchos subgrupos que tejen su burbuja. Y se nota a leguas que para algunos de ellos la materia no deja de ser "de tronco común", o sea, algo que no sienten relevante para su formación (¡¡¡cuando la materia consiste en que investiguen sobre su propia carrera y aprendan a comunicar ese conocimiento!!!). En las clases, bastantes veces, me he sentido remando contra corriente.
Y sin embargo es un grupo al que le tengo especial afecto, no sé muy bien por qué. Tal vez, precisamente, porque no está resultando sencillo y a yo soy adicto a los retos. O tal vez porque veo realmente cómo algunos, muchos, están descubriendo cosas valiosas y no hay mayor satisfacción que esa para un profesor. O porque, por debajo de esa máscara de alumnos, empiezo a sentirles como personas llenas de ganas, de despertares. Eso son tal vez los mejores aprendizajes... los que se logran con esfuerzo, los que nos ensucian de barro las manos, los que brotan del roce, del caos.
En fin... estoy aprendiendo mucho de esta experiencia y siento que lo mejor, aún, está por suceder.
Como alumnos conocemos su principal reto. Es difícil envolverse en actividades de alto nivel y después regresar al aula a tratar con jóvenes universitarios. Desde mi perspectiva, el aprendizaje se está notando. Mi calificación no fue la mejor pero eso no implica que no esté aprendiendo y valorando la clase. Los resultados numéricos son caóticos, pero yo estoy creciendo en su clase. De antemano muchas gracias profesor.
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